Archivo diario: 25/06/2011

Libros Apócrifos del A. Testamento Parte III

Continuando con la serie acerca de los libros apócrifos, presentamos una brevísima reseña de cada uno de ellos.

Primer libro de Esdras (3 Esdras en la Vulgata)
Es una traducción y compilación de 2 Crónicas 31.1-36.21, aumentada por la edición de un pasaje largo (3.1 – 5.3). Relata  como Zorobabel obtuvo de Dario la autoridad y los fondos para reanudar la construcción de los muros de Jerusalén y del templo. Se supone que fue escrito después del 150 a.C.
Segundo libro de Esdras (4 Esdras en la Vulgata)
Es un libro apocalíptico que contiene en los caps. 3 al 14 siete visiones al parecer otorgadas a Esdras en Babilonia durante el siglo VI a.C. El autor esta obsesionado por la razón del mal y del sufrimiento humano y procura justificar ante los hombres los caminos de Dios. El autor de estos caps. fue un judío desconocido que quizás escribió en arameo hacia fines del siglo I d.C. Los caps. 1, 2,  15 y 16 son adiciones posteriores de dos autores cristianos.
Tobías
Es un relato popular y edificante. El ángel Rafael soluciona los problemas de Tobit y de Sara, dos judíos piadoso, por mediación de Tobías, hijo de Tobit. El libro destaca los deberes con los muertos y el consejo de dar limosna. Apareció en el siglo II a.C.
Judit
Relata como una bella viuda judía, Judit, le corto la cabeza a Holofernes, comandante asirio que sitiaba la ciudad de Betulia, y así salvó a los israelitas. La historia esta repleta de errores  y dislates históricos y geográficos que tal  vez introdujo adrede el autor para centrar la atención en el drama religioso que constituye el fondo del relato. Es posible que el libro se escribiera en hebreo, alrededor del 100 a.C.
Adiciones a Ester
En el siglo I o II a.C. un tal Lisímaco (11.1) tradujo el texto hebreo de Ester al griego. En seis lugares distintos de la narración griega, él, u otro autor, introdujo pasajes que no se encontraban en el texto hebreo y que suman 107  versículos. Todas estas adiciones, menos una, mencionan el nombre de Dios, (recuerdese que el texto masoretico no se refiere ni una sola vez a Dios). En la Vulgata, estas adiciones se agregan al final del texto canónico, pero en la Biblia de Jerusalén estan intercaladas en letra cursiva en los lugares correspondientes al texto canónico.
El libro de la Sabiduría
Aunque insinúa que su autor fue Salomón, en realidad lo escribio en griego un judío helenizado, quizás de Alejandría entre 100 y 50 a.C. El autor parece tomar en cuenta diferentes clases de lectores, judíos tibios y apóstatas ( caps. 1-5 ) y judíos fieles pero desanimados por las persecuciones ( caps. 10-12 y 16-19 ) A posibles lectores gentiles les ofrece una apología a favor de la verdad del judaísmo y señala la insensatez de la idolatría. ( caps. 6-9 y 13-15 ) Recalca la creencia de la inmortalidad del alma ( rasgo tipicamente helenista ) y ensalza el papel de la sabiduría, que se identifica con Dios en el gobierno del mundo ( 7-22 – 8.11 )
Eclesiástico
Se escribió en hebreo en 190 o 180 a.C, por un judío de Palestina, llamado Jesús ( en hebreo, Josué ), hijo de Sirac (50.29) Unos cincuenta años después el nieto del autor llevó un ejemplar a Egipto, donde lo tradujo al griego (véase el Prólogo) Este libro recalca que la sabiduría es la ley que Moisés proclamó (24.33-34Una recopilación muy variada de máximas la encontramos en 1.1-4, 42.4.
Aquí se ensalzaban sobre todo la prudencia y la autodisciplina. Es muy conocido el “elogio de los hombres ilustres”  (44.1-50.21) que empieza con Enoc y termina con el sacerdote Simón II (220-195 a.C.)
Más enseguida continuaremos con los que faltan.
Dios les bendiga.
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